El Iraklis le ofreció 150.000 euros, una cantidad mucho más alta que la que cobrará en el club albinegro.
GREGORIO LEÓN
Uno de los mejores fichajes que ha hecho el Cartagena en este mercado veraniego ha sido el de Adrián Corral. Un jugador que descolló en el filial del Atlético de Madrid, suscitando las apetencias y deseos de muchos clubes. Pero el Cartagena lo ha conseguido, por una cantidad económica baja, asumible.
El jugador ha hecho una apuesta por el Cartagena, diciendo "no" a proposiciones mucho más elevadas. Adrián Corral pierde dinero para proyectar su carrera. Su ficha en el filial atlético estaba en 450.000 euros. Y el Iraklis griego le llegó a ofrecer 150.00 euros. Pero el jugador no quería marcharse al extranjero. El Hércules estuvo muy pendiente de él, pero el trabajo de Javi Hernández, que lo conocía desde hacía muchos años, y la mediación del agente de jugadores lorquino Gori, hizo que pudiera producirse un fichaje casi imposible para la realidad económica en que vive instalado el Cartagena, de austeridad y prudencia presupuestaria. Adrián Corral no era ajeno a los problemas de liquidez que retrasaron el pago de varias nóminas. "Tranquilidad, porque aquí vas a cobrar. Este club tiene un margen de crecimiento enorme", le dijo el director deportivo del Cartagena, persuasivo.
Y de momento, Alejandro Arribas está cumpliendo. Con unos márgenes apretados y una asignación presupuestaria de 1,6 millones de euros para el primer equipo, el Cartagena se está moviendo con inteligencia en el rastreo de jugadores. El fichaje de Adrián Corral es una de las operaciones más sobresalientes que ha hecho.