Remontada heroica con goles de Javi Mier al filo del añadido y otro de penalti de Olmedo en el alargue. Víctor Morales había marcado de rebote antes del descanso. Segunda victoria grana consecutiva en casa
El Real Murcia promete emociones fuertes. Lo mismo gana en Alicante en un Clásico, que golea al Teruel, que le caen cuatro en el campo del filial del Atlético o supera dos rondas de Copa Federación con dos prórrogas... o que acaba remontando de forma agónica al Europa (2-1). Una locura la forma en la que Nueva Condomina saltó por los aires después de tanto sufrimiento, con ocasiones, decisiones ocasiones discutibles del colegiado Antonio Sánchez, un gol en contra desafortunado y dos a favor en el último suspiro.
Aunque el Europa dejó algún aviso en el arranque, el equipo de Sergi Guilló tomó pronto la iniciativa. La grada cantó gol con un remate de Flakus que acabó en el lateral de la red... por fuera. Luego el colegiado se erigió en protagonista al obviar un agarrón claro de Coto a Alberto González que bien pudo ser penalti. O sí pitando esta vez un fuera de juego a Flakus, que no era, y que acabó en falta del meta Nil Ruiz que merecía tarjeta roja en la frontal del área. Dani Jiménez firmó su paradón marca de la casa tras chut de Padillo pero no pudo evitar que la mala suerte provocara que el chut de Víctor Morales tocara en la rodilla de Óscar Gil y crease una parábola para hacer el 0-1 a favor del Europa con el partido llegando ya al intermedio prácticamente.
Con la entrada de Álvaro Giménez y Javi Mier al descanso, por Héctor Pérez y Palmberg, la declaración de intenciones era total. Y las ocasiones del Real Murcia no tardaron en llegar. Una intrusión de Jorge Mier, un disparo a la escuadra de Jorquera que sacaba Nil Ruiz y, sobre todo, el centro del extremo que remataba Álvaro en el área con parada del propio arquero. El Real Murcia merecía el empate, pero se resistía. Otra ocasión similar para Álvaro, esta vez con centro de Javi Moreno, pero le faltaba fuerza al remate.
Lo intentaba de todas las maneras el cuadro grana. En un saque de esquina el balón llegaba al segundo palo y rebotando en el pecho de Alberto González el esférico se marchaba fuera por pocos centímetros. También en una falta lateral que Bustos ponía en juego y tras varios rechaces el balón acababa tocando en el brazo de Álvaro Giménez antes de su remate a gol. Anulado el tanto del punta a diez minutos del final. El empate llegó, al filo del añadido, ante tanta insistencia, tras un remate de Álvaro Giménez que enganchó Álvaro Busto y en el rechace del portero aparecía Javi Mier para el 1-1. Merecido.
¿Quedaba tiempo? Pues en los siete de añadido pasó de todo. Porque una caída de Olmedo en el área, un agarrón previo a un saque de esquina menos alevoso que el de Alberto González una hora antes sí que fue decretado como penalti. Y el propio lateral diestro transformó la pena máxima en el 99' para que la Nueva Condomina estallara en júbilo con el 2-1 tumbando al Europa y a la propia desdicha grana.