La selección española goleó a Arabia Saudí, con goles Oyarzabal (2), Lamine Yamal y Altambakti en p.p.
GREGORIO LEÓN
Esta vez España no se dejó sorprender. Advertida de los riesgos de no jugar con la suficiente agresividad, y por eso le pasó lo que le pasó contra Cabo Verde, el equipo nacional español salió quemando rueda ante Arabia Saudí. Y en veinticuatro minutos ya había zanjado el litigio. A lomos de un extraordinario Mikel Oyarzabal, colocó el 3-0 en el marcador. El primer tanto llegó muy pronto. Fue el jugador de la Real Sociedad el asistente y Lamine Yamal, titular, presentó el pie para hacer el gol. El segundo llegó muy poco después, firmado por Oyarzábal. Y el tercero, otra vez con el mismo protagonista, en plena ofensiva española, unos minutos más tarde. Incluso España pudo ampliar la diferencia, con un remate a la madera, también del delantero realista.
Hambriendo, con voracidad, España insistió en su plan en la segunda mitad. Un balón le cayó a Cucurella, y el ya jugador del Real Madrid golpeó. Hassan Altambakti marcó en propia puerta. En ningún momento hubo una caída de tensión. Unai Simón vivió en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta una tarde muy plácida. Luis de la Fuente aprovechó para hacer cambios. Ya dio descanso a Lamine Yamal y a Oyarzabal después de su primera parte, entrando Ferran Torres y Yeremi Pino. Luego fueron relevados Dani Olmo y Álex Baena, sustituidos por Mikel Merino y Nico Williams. La ventaja española pudo ser mejor, pero un quinto gol, de Ferran, fue anulado por fuera de juego.
España, a golpe de goleada, vuelve a presentar su candidatura para ganar el Mundial.