El central del Águilas resalta la importancia de tener en sus manos la oportunidad de certificar el ascenso a Primera RFEF
Los de Adrián Hernández afrontan la penúltima jornada de liga como lideres del grupo IV de la Segunda RFEF. Dependen de ellos mismos para verse la temporada que viene en una nueva categoría. Tan solo un punto les separa del Extremadura y dos de la Deportiva Minera, que son los depredadores que vienen por debajo y que están al acecho del fallo, aunque si los costeros ganan sus partidos ante Estepona y Almería B, poco pueden hacer sus perseguidores, porque se consagrarían como campeones del grupo y certificarían su ascenso para jugar la próxima temporada en la categoría de bronce del fútbol español. Uri ha confesado el motivo por el que el Águilas debe ascender: "Por la gran familia que hay dentro del vestuario".
Visitará al Estepona, el mejor equipo del grupo en los últimos diez partidos. Ocupa la plaza que le haría disputar el playoff por el descenso, pero su posición en la clasificación no refleja el buen fútbol que vienen jugando los esteponeros. No han perdido en sus últimos cinco partidos y necesitan sumar de tres para evadirse de una zona que asusta a cualquier equipo. "Sabemos que va a ser muy complicado ir a su casa y ganar el partido". Ha asegurado el central del Águilas que "ese pequeño bache" por el que pasaron recientemente lo han "conseguido superar" y espera que las actuales tres victorias consecutivas "se conviertan en cinco".