No existe una normativa autonómica específica pero en el caso del Mar Menor está totalmente prohibido y hay que salir al Mediterráneo tras pedir los permisos a Capitanía Marítima
La sociedad evoluciona y la forma de despedir a los seres queridos también. Una decisión meditada en la que cada vez más se opta por la incineración y que los restos se arrojen en lugares elegidos antes de morir. El mar y la montaña son los dos más habituales y van al alza según las empresas especializadas.
Le hemos preguntado a la administración regional sobre la legislación que regula este tipo de despedidas. La realidad es que no existe una normativa autonómica expresa para el tema, así que se regula con la estatal y las regulaciones locales. En el caso concreto de las cenizas y el mar, por regla general está prohibido esparcirlas desde la playa o los puertos. Para ello es necesario pedir permiso a Capitanía o realizarlo a través de las empresas autorizadas. María Hermida es portavoz de Pazy, una de ellas.
La empresa cerró el año 2024 con 440 despedidas en el mar y el 2025 con 585. Ahora confían en superar la cifra en este 2026. En cuanto a los meses más demandados son los comprendidos entre mayo y agosto. María Hermida.
En la Región de Murcia, Cenizas Mediterráneo realiza estas ceremonias con salida desde el Puerto Deportivo Tomás Maestre, en La Manga. Sin embargo, existe un matiz importante: las cenizas no se depositan dentro del Mar Menor. La embarcación parte desde este puerto y se dirige hasta unas coordenadas autorizadas situadas fuera de la laguna, donde se realiza el depósito de la urna. La ceremonia suele durar entre una hora y una hora y media. Una vez alcanzadas las coordenadas correspondientes, la familia puede dedicar unas palabras al fallecido, escuchar su música preferida y depositar en el agua la urna biodegradable.
Desde el punto de vista medioambiental, el problema no es tanto la ceniza como la urna por lo que tiene que ser biodegradable. No cumplir la normativa y actuar sin autorizaciones puede conllevar multas de hasta 60 mil euros.
En lo que concierne a las cenizas y los lugares de la naturaleza como son las sierras o las montañas se rige por la normativa general para residuos. Se trata de la Ley de Patrimonio Natural y de la Biodiversidad, que penaliza cualquier acción que altere el entorno o dañe la fauna/flora. Así esparcir cenizas en parajes protegidos sin autorización expresa puede ser considerado una infracción medioambiental grave