El nuevo decreto de convivencia reforzará la autoridad docente, eliminará las faltas leves y ampliará las medidas disciplinarias a todo el entorno escolar
El Consejo de Gobierno ha dado hoy luz verde a la tramitación del nuevo decreto de convivencia en las aulas. Un texto que endurecerá las sanciones relacionadas con el acoso escolar, reforzará la autoridad docente e impondrá más disciplina y respeto en los centros educativos.
El decreto se apoyará en dos pilares básicos: disciplina y respeto. Estos son los conceptos que el consejero de Educación, Víctor Marín, ha querido destacar como básicos para lograr una convivencia adecuada. El último informe TALIS señalaba que los docentes en España pierden hasta el 20% de su tiempo en poner orden en las aulas, algo que el consejero no está dispuesto a normalizar.
El nuevo texto, que Marín espera poner en marcha antes de que acabe la legislatura, tendrá cuatro puntos esenciales. El primero: tolerancia cero ante el acoso escolar. En este sentido se endurecerán las sanciones ante cualquier comportamiento que conduzca a estas situaciones, incluyendo la expulsión definitiva del alumno, salvo que el agresor esté en una etapa de educación obligatoria.
El segundo punto destacable es que desaparecerán las faltas leves y las faltas graves y muy graves pasarán a denominarse 'conductas perjudiciales para la convivencia' y 'conductas gravemente perjudiciales para la convivencia', respectivamente, con el fin de elevar la categoría de las faltas y las medidas correctoras.
Además, también contempla la reducción de la carga burocrática del profesorado en los procedimientos sancionadores disciplinarios y permitirá al docente expulsar directamente a un alumno para cortar una conducta inapropiada.
Por último, estas normas tendrán vigencia en todo el entorno escolar, incluyendo autobuses, gimnasios o comedores, pudiendo incluso prohibir al alumno el uso de esas instalaciones.
Un protocolo que no recibe el aplauso de los sindicatos entre otros motivos porque no ha sido consensuado con ellos. Desde ANPE, sindicato mayoritario entre los docentes, consideran que algo de tal importancia tendría que haberse elaborado desde la negociación y el consenso.
Además, consideran que hay medidas poco acertadas como, por ejemplo, el cambio de centro del acosador, porque creen que es mover el problema de un centro a otro y perjudicar al receptor. Por otro lado, otra reivindicación que creen que no está bien elaborada en que no potencia la ley de autoridad docente, algo que debe tener rango de ley y que consideran, no se está acometiendo, como dice José Antonio Martínez Robles, presidente de ANPE.
Más conforme se muestra SIDI, que con cautela recibe un texto que presumiblemente tendrá modificaciones. Consideran positivo el papel que se le da al docente en la gestión de los conflictos. Pero no están de acuerdo en lo que respecta a las faltas leves, según Luis Prieto, secretario de relaciones externas de Sidi.