El choque entre un AVE de Renfe y uno de Iryo se produjo, indiciariamente por un fallo del sistema de control seguido de una autorización de circulación que no respetaba los protocolos de seguridad
El accidente ferroviario registrado este miércoles a las 8:54 horas entre Urda y Los Yébenes, en la provincia de Toledo, ha elevado su balance a 68 fallecidos, según ha confirmado el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, desde el puesto de mando de la emergencia. De las víctimas mortales, 24 viajaban en el AVE de Renfe y las restantes en el tren de Iryo.
La cifra podría aumentar porque los equipos de rescate todavía trabajan en los vagones más afectados. El siniestro ha dejado también al menos 80 heridos, aunque las cifras y clasificaciones sanitarias facilitadas a lo largo de la jornada siguen siendo provisionales.
El accidente se produjo cuando un AVE, con 378 pasajeros registrados y destino Sevilla, alcanzó a un tren de Iryo que permanecía detenido en la vía con 174 personas a bordo, entre ellas un bebé. Como consecuencia del impacto, dos vagones del segundo convoy descarrilaron y cayeron por un terraplén.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha explicado que el sistema de control ferroviario LZB sufrió una caída en un tramo de 63 kilómetros, lo que provocó la detención automática de los trenes que circulaban por ese sector. A partir de ese momento, el centro de control de Adif, situado en Atocha (Madrid), asumió la gestión del tráfico.
Según Puente, el AVE tenía una orden de detención y una señal roja que impedía reanudar la marcha. Sin embargo, a las 8:36 horas recibió autorización para continuar, pese a que los protocolos no permitían esa maniobra.
La investigación deberá determinar por qué se autorizó la circulación del AVE y qué responsabilidades pueden derivarse de esa decisión. El fallo del sistema LZB y la actuación del centro de control constituyen elementos centrales de las pesquisas, aunque todavía no existe una conclusión judicial definitiva.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se des`plazaba hasta el lugar del accidente anunciando la declaración de tres días de luto oficial, el 29, 30 y 31 de octubre, en memoria de las víctimas.
Sánchez ha asegurado que la prioridad del Ejecutivo es atender a los afectados y esclarecer las circunstancias de la tragedia. También ha prometido que se investigarán las posibles negligencias y se adoptarán las medidas necesarias para evitar nuevos accidentes.
Los pasajeros de ambos trenes han relatado los momentos de angustia vividos durante la colisión. Entre ellos se encontraba el periodista de Onda Cero, Roberto Gómez, que viajaba en el AVE de Renfe con destino a Sevilla y ha contado a su emisora cómo se produjo el impacto.
La Guardia Civil ha habilitado oficinas para recoger muestras de ADN de familiares directos de las víctimas, con el objetivo de facilitar su identificación. Entre las personas cuya desaparición se ha comunicado figura la exministra Fátima Báñez, según fuentes de la CEOE, aunque no existe confirmación sobre su situación definitiva.
El rey Felipe VI, desde Bétera (Valencia), ha expresado su tristeza, apoyo y cariño a las familias afectadas.