Las altas temperaturas impiden que la vid se recupere del estrés térmico acumulado durante el día
El calor no solo aprieta durante el día, sino que las noches tampoco refrescan, una situación que apenas da tregua a las plantas y están acelerando la maduración de la uva justo cuando entra en la fase de envero, el paso previo a una vendimia que podría adelantarse.
27 grados durante la noche del martes en Yecla... El director técnico de campo de Bodegas Barahonda, Antonio Benítez nos explica que esta temperatura impide que la vid se recupere del estrés térmico acumulado durante el día.
Aunque las lluvias de primavera hacían prever una cosecha abundante, la falta de nuevas precipitaciones, unida al intenso calor, ha reducido esas expectativas.
Las previsiones, sin embargo, siguen siendo muy positivas en cuanto a la calidad de la uva. Si las condiciones meteorológicas no cambian de forma brusca en las próximas semanas, todo apunta a una vendimia de excelente calidad.
Información: Patricia Jiménez.