Francisco Cabezas advierte de anomalías en el caudal del río, mientras el presidente de los regantes de Librilla alerta del impacto económico y reclama consenso político ante un posible recorte del trasvase Tajo-Segura
La Fundación Instituto Euromediterráneo del Agua pide explicaciones al ministerio por los desembalses del Tajo y su elevado caudal, mientras se plantean recortes para el trasvase al Segura. Su director, Francisco Cabezas, comparece en la Comisión Especial de la Asamblea Regional.
Según Cabezas, el nuevo mecanismo legal está atascado y la situación actual del Tajo presenta algunas anomalías injustificadas. Empezando por el caudal del río, elevado estos días hasta los 15 metros cúbicos por segundo, cuando tendría que ser de 9 para justificar los recortes. En su opinión, los números no están claros y la realidad está desviada.
La Fundación Instituto Mediterráneo del Agua también pide que se investiguen los desembalses anuales del Tajo, porque serán fundamentales para el futuro del trasvase Tajo-Segura.
La tercera incógnita que plantea Francisco Cabezas tiene que ver con la reducción de la demanda de agua en la zona intermedia de Aranjuez. O, al menos, señala que es inferior a lo previsto para justificar una reducción del trasvase al Segura.
El presidente de los regantes de Librilla apela al consenso de la Asamblea para defender el campo murciano de una posible reducción del trasvase.
En la Comisión Especial de estudio del Tajo-Segura, Francisco Provencio hacía gala de la modernidad del regadío de Librilla, eso sí, a costa de hipotecas a muy largo plazo para ser más competitivos. Ese gasto se incrementa con un agua cara y escasa, según su presidente, quien lo considera un agravio comparativo respecto a otras zonas de España.
Abocados a un futuro con agua desalada y ante el posible recorte del trasvase, el presidente de los regantes de Librilla reclama que los políticos no pongan obstáculos y se mantengan al margen si no comparten sus planteamientos.