El politólogo y sociólogo Javier Carbonell relaciona este cambio con la pérdida de expectativas de las nuevas generaciones
Los jóvenes están cada vez más alejados de los partidos tradicionales y más receptivos a opciones políticas que cuestionan el sistema. Es una de las conclusiones que apunta el politólogo y sociólogo Javier Carbonell, investigador del Centro Europeo de Políticas, que relaciona este cambio con el malestar económico y la pérdida de expectativas de las nuevas generaciones.
Carbonell señala que el problema de fondo es que muchos jóvenes ya no creen en la promesa de que estudiar, trabajar y esforzarse garantiza una buena vida. Una frustración económica que se transforma en descontento político y favorece el apoyo a opciones anti-establishment, especialmente a la extrema derecha. Añade que este fenómeno afecta sobre todo a los hombres jóvenes, aunque también se está produciendo un acercamiento de las mujeres a estas posiciones, a un ritmo menor.
El investigador también destaca el envejecimiento del electorado y advierte de que los jóvenes tienen cada vez menos peso demográfico y, por tanto, menos capacidad para condicionar las políticas públicas. En España, explica, han pasado de unos nueve millones de menores de 30 años en los años noventa a algo más de cinco millones en la actualidad. Carbonell rechaza, además, que las nuevas generaciones sean más machistas: sostiene que son más igualitarias en sus actitudes, aunque existe un creciente rechazo al feminismo como movimiento político.