La laguna muestra una rápida capacidad de respuesta en los parámetros básicos de la columna de agua tras las últimas lluvias, pero el ecosistema en su conjunto continúa gravemente afectado desde el episodio de sopa verde
Así se asegura en un informe de evaluación rápida elaborado por científicos del Instituto Español de Oceanografía, como el biólogo marino Juan Manuel Ruiz.
Según explica el investigador, el reciente episodio de lluvias tuvo una magnitud comparable a la de eventos pasados, como la DANA Alice, aunque sus efectos inmediatos sobre el agua han durado menos tiempo y los valores principales se han restablecido. Ante la posibilidad de otro aporte de agua dulce por las lluvias previstas este fin de semana, Juan Manuel Ruiz avanza una certeza: la zona centro y sur, donde está la mancha blanca, será la más afectada.
El investigador señala que la pérdida de las praderas marinas originales, tras la sopa verde de 2016, ha privado al Mar Menor de su principal filtro natural.
Ruiz advierte de que la sucesión frecuente de borrascas incrementa el riesgo de efectos acumulativos en el fondo marino, agravando la situación en puntos críticos como Los Urrutias, donde confluyen la eutrofización, los aportes de la Rambla del Albujón, la presencia de puertos deportivos y las modificaciones históricas de la costa.