La sentencia respalda los caudales ecológicos aprobados en 2023 y considera que deben prevalecer sobre otros usos del agua, salvo el abastecimiento humano.
El Tribunal Supremo ha desestimado el recurso presentado por el Sindicato Central de Regantes del Tajo-Segura contra el Real Decreto que regula el nuevo plan hidrológico y los caudales ecológicos del Tajo. Es lo mismo que ha venido ocurriendo con los recursos presentados por distintos organismos e instituciones.
La sentencia del Supremo respalda la legalidad del régimen de caudales ecológicos aprobado por el Gobierno en 2023 y considera que estos límites ambientales deben prevalecer sobre otros usos del agua, incluido el trasvase, salvo el abastecimiento humano.
Los magistrados también descartan arbitrariedad en la actuación del Gobierno y avalan la metodología técnica utilizada para fijar los nuevos caudales.
La resolución supone un nuevo respaldo judicial a la planificación hidrológica del Tajo y a las medidas ambientales derivadas de la directiva europea.
Mientras tanto, los regantes del Trasvase mantienen que el aumento de los caudales ecológicos reducirá el agua disponible para el sureste español y afectará al regadío de Murcia, Alicante y Almería.