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Eugenio González, desde Mali: "Parecía un terremoto, pero era una bomba que cayó al lado del aeropuerto"

El director general de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena y programador de La Mar de Músicas, sigue en Bamako, la capital de Mali, donde ha vivido los ataques de tuaregs y yihadistas este fin de semana

ONDA REGIONAL
26 ABR 2026 - 18:56
Eugenio González, desde Mali: "Parecía un terremoto, pero era una bomba que cayó al lado del aeropuerto"
Fuerzas militares malienses y Eugenio González. ORM
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Eugenio González, desde Mali: "Parecía un terremoto, pero era una bomba que cayó al lado del aeropuerto"
02:38

El director general de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena, Eugenio González Cremades, y responsable de la programación de La Mar de Músicas, se encuentra en Bamako (Mali), donde permanece confinado en un hotel junto a otros programadores musicales españoles tras los ataques registrados en el país durante la pasada madrugada. Se ha puesto en contacto con Onda Regional y ha dicho que espera abandonar el país esta noche rumbo a Casablanca, en Marruecos.

González forma parte de una delegación cultural desplazada a la capital maliense en el marco del proyecto 'Vis a Vis', impulsado por Casa África, cuando se produjeron varias explosiones en las inmediaciones del aeropuerto, y en otros puntos del pais por grupos vinculados a Al Qaeda, que acabaron con la vida del ministro de Defensa de Mali y varios miembros de su familia

Declaraciones de Eugenio González Cremades, este domingo, a Onda Regional:

"Me encuentro todavía en Bamako, en un proyecto de cooperación cultural que desde la Mar de Música hacemos todos los años con Casa África, dependiente del Ministerio de Exteriores. Un proyecto en el que vemos y disfrutamos de 12 grupos del país donde estamos. Este año tocaba Mali. Y de esas 12 bandas, un grupo de promotores de España, seleccionamos dos que giran luego en julio por España y una actúa en la Mar de Músicas.

Las dos primeras jornadas del proyecto que se llama Vis a Vis han desarrollado con total normalidad. Pudimos disfrutar tanto de los artistas como de ese público tan acogedor que tiene Mali porque es una población maravillosa y es una pena todo lo que pasa en este increíble país al que admiro muchísimo por sus grandes músicos y sus grandes representantes de la cultura.

Y en la noche de anteayer, mientras estábamos durmiendo, escuchamos una fuerte explosión. Yo al principio pensé que era un terremoto, pero ya por la mañana se acercó el embajador de España en Mali al hotel donde estábamos para comunicarnos lo que estaba pasando. Y bueno, la situación política en Mali ya sabemos cómo es, hay mucha inestabilidad.

En Bamako se supone que estaba todo como más bajo control, pero hay filiales de Al Qaeda y los Touaregs que piden una parte del país para proclamar su independencia y al parecer, como ya habían hecho anteriormente, se han unido los dos para atacar en numerosas ciudades de Mali y también poder hacer daño. Lo que nosotros escuchamos no era un terremoto, era una bomba al lado del aeropuerto

Hemos estado en toque de queda, ahora mismo no hay, y el aeropuerto está empezando a funcionar poco a poco y nosotros tenemos previsto salir esta noche ya para Casablanca.

Así que en principio normalidad. Una tensa calma es lo que se respira ahora mismo aquí, pero lo importante para nosotros es que salimos y volvemos a España, pero es una pena que esta población tan maravillosa esté pasando por lo que está pasando. Lo nuestro es una anécdota y para ellos es su día a día".

LA OPOSICIÓN MALIENSE EXIGE DIÁLOGO

La Coalición de Fuerzas por la República, el nuevo colectivo de oposición a la junta militar de Malí desde el exilio, ha exigido al Ejército que comience un proceso de diálogo nacional y aclare exactamente en qué situación se encuentra el país tras el ataque masivo lanzado en la madrugada del sábado por una alianza tuareg y yihadista contra la capital, Bamako, y otras ciudades del país.

La CFR, que cuenta entre sus integrates al reconocido imán Mahmoud Dicko, ha denunciado que el país entero "corre peligro" y que la junta militar maliense "debe iniciar un diálogo nacional" habida cuenta del fracaso que ha representado este ataque a sus aspiraciones para desmarcarse de las organizaciones tradicionales panafricanas para, en su lugar, acercarse a Rusia y a las juntas militares de Níger y Burkina Faso.

"En estos momentos, la situación sigue siendo confusa", ha denunciado la CFR sobre los acontecimientos a día de hoy. Primero, el Movimiento para la Liberación del Azawad (FLA), ha asegurado que su bastión tuareg en la ciudad de Kidal está prácticamente bajo su control y después numerosos medios internacionales como Jeune Afrique y Radio France Internationale (RFI) han informado de la muerte del ministro de Defensa, Sadio Camara, en un atentado con coche bomba contra su domicilio durante los primeros momentos del ataque. La junta militar no se ha pronunciado sobre ninguna de estas noticias.

"La confusión actual no debe ocultar lo esencial: Malí acaba de sufrir una vez más una demostración de las deficiencias de seguridad del régimen militar", ha lamentado la CFR. "Prometió a los malienses seguridad, estabilidad y la restauración del Estado con símbolos como Kidal, y hoy estos símbolos han sido atacados", ha añadido en un recordatorio de que el Ejército maliense arrebató la ciudad a los tuaregs en 2023 y este fin de semana todo apunta a que la han perdido de nuevo.

Lo ocurrido el sábado, a juicio de los opositores, revela "lo que la propaganda ha intentado ocultar durante demasiado tiempo: el país no es seguro, el Estado no se ha restaurado, y la guerra no se ha ganado, sino que se está extendiendo y está consumiendo a la nación".

La oposición maliense reitera que sus críticas no se refieren al Ejército del país, sino al "régimen militar" que dirige el presidente de transición y líder golpista Assimi Goita, quien lleva sin hacer declaraciones desde los ataques, y su "incompetencia, su arrogancia y sus desastrosas decisiones políticas".

"El Ejército maliense merece algo mejor que ser utilizado como escudo para un régimen fallido. Merece un mando republicano, una estrategia seria, recursos reales, respeto por las familias de los soldados y un objetivo claro: proteger a la nación, no prolongar la supervivencia política de un grupo en el poder", añade la CFR, antes de llamar finalmente a una transición "civil y republicana".

"Esta transición debe tener un mandato claro: silenciar las armas, proteger a la población, restaurar las libertades civiles, restablecer la autoridad legítima del Estado, reconstruir el ejército dentro de un marco republicano y prepararse para el retorno al orden constitucional", ha concluido. 

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