José Ballesta pronunció estas palabras cuando dejó la Universidad de Murcia y tras su muerte podrían tener vigencia de nuevo
La de Ballesta ha sido una trayectoria vital ligada a la política municipal en sus últimos 12 años. Las dos primeras etapas con un gobierno condicionado por el apoyo de Ciudadano, no fue hasta 2023 cuando las riendas políticas de la Glorieta las asumió sin ataduras, consiguiendo tras la moción de censura del año 2021 que le arrebató el gobierno municipal, su ansiada mayoría absoluta.
Fue, sin duda, la gran noche electoral de Ballesta donde, no sin impedimentos económicos en el Ayuntamiento, se iniciaba una andadura en la que siempre defendía su idea de hacer Murcia más grande, enfrentándose políticamente, a su manera, a quienes cuestionaban su modelo de desarrollo
Si le hubiéramos podido preguntar por un momento amargo, en su último tramo de mandato, seguramente nos habría retrotraído a octubre de 2023 cuando 13 personas perdieron la vida en el trágico incendio de Atalayas y en cuyo escenario, ante el desconocimiento de las causas y las responsabilidades en aquel momento, Ballesta espetó el lapidario caiga quien caiga.
Desde aquel José Ballesta al que todos conocimos en la vida pública cuando asumió el rectorado, han pasado veinte años. Valgan estas palabras suyas cuando abandonó la Universidad de Murcia para despedirse también de la alcaldía, pues bien podrían volver a tener vigencia.