La nueva figura de la audiencia preliminar divide al sector, pero hará que las defensas se ejerzan con más eficacia
La reforma de la ley de Enjuiciamiento Criminal aporta un cambio sustancial en los procedimientos penales con la creación de una nueva figura procesal, la audiencia preliminar. Un cambio que divide a los juristas, pero que hará que se las defensas puedan ejercerse con mayor eficacia. Hoy se ha hablado de ello en la clausura del Congreso sobre la prueba que se celebra en el Colegio de Abogados de Murcia.
La prueba es la pieza fundamental a la hora de establecer responsabilidades en un proceso penal, pero en numerosas ocasiones, las defensas alegan que esas pruebas se obtienen de manera irregular porque se vulneran derechos fundamentales. Es entonces el Tribunal el que tiene que valorar si hay que anularla o no, pero hasta ahora, esta cuestión se resolvía en la sentencia. Eso es lo que va a cambiar la nueva figura procesal de la audiencia preliminar, como explica Vicente Magro, magistrado del Tribunal Supremo.
En opinión de este magistrado, que ha establecido jurisprudencia en casos de índole sexual, especialmente los referidos a las manadas, esta modificación implica una revolución en el derecho procesal porque permitirá una mejora sustancial de las defensas.
Pero no todos los juristas opinan de la misma manera. Algunos, como el catedrático de Derecho Procesal de la Universidad de Barcelona, Jordi Nieva, consideran que los tribunales de justicia profesionales están preparados para poder juzgar considerando si una prueba es licita o no, aunque lo ve acertado en casos con Tribunal Popular.