El tribunal sustituye los once meses de prisión impuestos inicialmente por una sanción de 180 euros al considerar probado únicamente el hurto de 113 euros en una sola ocasión
La Audiencia Provincial de Murcia ha rebajado la condena impuesta a un camarero de un bar de Santiago de la Ribera acusado de sustraer dinero de la caja registradora del establecimiento donde trabajaba. El tribunal ha sustituido la pena inicial de once meses de prisión por una multa de 180 euros.
En su resolución, la Audiencia considera acreditado que el trabajador se apropió de 113 euros en una única ocasión, descartando así la versión recogida en la primera sentencia, que le atribuía la sustracción de más de mil euros durante varios meses.
Las cámaras de vigilancia instaladas en el local resultaron determinantes para esclarecer los hechos y delimitar el alcance de la conducta del acusado. Gracias a esas grabaciones, el tribunal concluye que únicamente quedó probada una extracción puntual de dinero de la caja registradora.
Con esta decisión, la Audiencia modifica sustancialmente la condena inicial al entender que no existen pruebas suficientes para sostener un delito continuado de hurto.