La cuenca está lejos de ese escenario gracias a las lluvias de finales de 2025 y de principios de 2026
La Cuenca del Segura ya dispone del nuevo Plan Especial de Sequía de la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS), recientemente aprobado y que se encuentra ya en vigor tras su publicación en el BOE. Se trata de la actualización de una herramienta destinada a anticipar episodios de escasez hídrica, supervisar la evolución de los recursos disponibles y activar medidas específicas según cada escenario.
Actualmente no hay un escenario difícil, sino todo lo contrario. Debido a las lluvias de finales de 2025 y principios de este año, las reservas en los embalses de cabecera del Segura y del Tajo, hacen que la situación sea de total normalidad, según explica Mario Urrea, presidente de la CHS.
Como novedad, el Plan de Sequía incorpora el agua desalada que se produce en la cuenca del Segura y que no estaba recogido en el anterior documento. También se han actualizado los recursos que se podrán utilizar procedentes de los acuíferos y que se han visto reducidos tras las últimas declaraciones de impacto ambiental.