El nuevo comisario de Policía de Cartagena se marca como una de las grandes líneas la atención humanitaria de los migrantes
Toma posesión el nuevo comisario de Policía de Cartagena, Javier Morote, en un acto marcado por la crisis migratoria. El discurso oficial del delegado del Gobierno arremetía contra los populares por sus declaraciones sobre la inseguridad y la llegada de pateras o narcolanchas.
El acto oficial se ha celebrado en la calle del Carmen, junto a la escultura del Ángel Custodio, patrón de la policía. Ante las autoridades del PP; el delegado del Gobierno, Francisco Lucas, describía a Cartagena como una ciudad en paz. Tildaba de burbuja la realidad que pinta el presidente de la Comunidad y gobierno local por la presencia de inmigrantes en las calles.
Según Lucas, la Policía Nacional trabaja precisamente por la seguridad de Cartagena, cuya situación no tiene nada que ver con la de Ceuta. Ha reconocido la labor de los agentes y reclama lealtad a las autoridades de la Comunidad en esta crisis.
Lealtad que echaba de menos en el discurso la alcaldesa de Cartagena. Noelia Arroyo se lo ha tomado como un insulto por entender que la amenaza de las narcolanchas sigue presente.
El representante del Gobierno regional en el acto era el consejero de Presidencia, Marcos Ortuño, indignado también con el discurso del delegado.
La atención humanitaria de los inmigrantes forma parte de las grandes líneas operativas que se marca el nuevo comisario de la Policía Nacional de Cartagena, Javier Morote, de 53 años y natural de la ciudad.
En su toma de posesión se ha referido a la ampliación de las instalaciones que acogen a 400 agentes y también a esa lucha contra las mafias que se lucran con los extranjeros.