La falta de consenso sobre si se mantenían los requisitos legales ha impedido celebrar la sesión a su hora mientras que el concejal tránsfuga de VOX, Diego Salinas, ni ha asistido a la sesión plenaria
Jesús Giménez Gallo ha defendido la legitimidad de la moción de censura presentada contra el gobierno municipal de Cartagena, asegurando que cuenta con el respaldo de 16 de los 27 concejales de la corporación y rechazando los argumentos del Partido Popular sobre una supuesta falta de apoyos suficientes. En su intervención, calificó de "sainete vergonzoso" lo ocurrido durante las horas previas al pleno y acusó al equipo de gobierno de intentar impedir el debate de una iniciativa que considera plenamente válida.
Giménez Gallo sostuvo que la moción responde a una situación de "crisis institucional, económica y de proyectos" en la ciudad y defendió que el pleno debía centrarse en debatir la gestión municipal y la posibilidad de un cambio en la Alcaldía. Asimismo, criticó duramente la actuación del Partido Popular durante las últimas semanas, al considerar que ha contribuido a aumentar la desconfianza ciudadana hacia la política.
La alcaldesa de Cartagena, Noelia Arroyo, ha denunciado que la moción de censura debatida en el pleno incurre en una "nulidad de pleno derecho" al no cumplir, a su juicio, los requisitos establecidos en el artículo 197 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG). Arroyo sostiene que la iniciativa ya no cuenta con el respaldo mínimo de 14 concejales exigido legalmente, después de que dos ediles firmantes presentaran un escrito de desistimiento retirando su apoyo a la moción.
La regidora ha defendido que tanto la secretaria municipal como el interventor advirtieron de esta circunstancia y ha acusado a la mesa de edad de exceder sus funciones al permitir la continuidad del pleno pese a esos informes. Por ello, ha anunciado que tanto ella como los concejales del equipo de gobierno emprenderán acciones legales y estudiarán la impugnación de todo lo acordado durante la sesión por una posible prevaricación.
El portavoz de Sí Cartagena, Juan Pedro Torralba, defendió su apoyo a la moción de censura al considerar que Cartagena necesita un cambio de rumbo político y una administración centrada en la gestión y la resolución de los problemas de los ciudadanos. Durante su intervención, aseguró que la ciudad no puede seguir condicionada por las crisis internas del Gobierno municipal y reclamó un Ayuntamiento "serio", con capacidad de gestión y voluntad de diálogo.
El edil sostuvo que la moción era necesaria antes de los acontecimientos de los últimos días y que lo es aún más tras las maniobras realizadas para tratar de evitar su debate y votación. En este sentido, acusó a la alcaldesa, Noelia Arroyo, de anteponer su continuidad en el cargo al interés general de Cartagena y de generar una nueva crisis política para mantenerse al frente del Ayuntamiento.
El portavoz municipal de VOX, Gonzalo López Pretel, exponía la postura de su grupo parlamentario, justificando que decidieron apoyar la celebración del pleno mediante sus firmas no porque respaldaran los argumentos de la moción, sino para forzar un debate público y obligar a las distintas fuerzas políticas a retratarse ante la ciudadanía. Durante su discurso, critica con dureza el transfuguismo y los cambios de postura de los demás partidos (haciendo alusión tanto al Partido Popular como a antiguos miembros de su propia formación), argumentando que estas maniobras de última hora suponen una degradación de la vida institucional y política de la ciudad.
El portavoz socialista, Manuel Torres, arrancaba su discurso lamentando el espectáculo presenciado durante la jornada y calificándolo como un "mal día para Cartagena". Torres defiende la legitimidad del proceso recordando que un total de 16 concejales de los 27 que componen el pleno municipal inicialmente estamparon su firma para impulsar la iniciativa institucional contra el actual gobierno de Noelia Arroyo.
Antes de comenzar la sesión, los miembros de la Mesa de edad, Nacho Jáudenes y Enrique Pérez-Abellán han mantenido posturas enfrentadas sobre la validez del procedimiento tras los últimos cambios entre los concejales firmantes, lo que genera un escenario de incertidumbre jurídica en el desarrollo del Pleno.
En este contexto, la secretaria del Pleno sostenía que, tras la renuncia de dos de los ediles inicialmente firmantes, no se mantienen los requisitos exigidos por la normativa electoral, ya que no existe el número mínimo de apoyos necesarios para la moción.
El debate se centra en la interpretación del artículo 197 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General (LOREG), que establece que las condiciones deben mantenerse en el momento de la votación, un punto clave que condiciona toda la sesión.
El concejal del PP, Nacho Jáudenes, defendía que se levantara la sesión al considerar que no se cumplen los requisitos legales, mientras que desde MC, Enrique Pérez Abellán, criticaba que la moción no llegara a votarse y cuestiora la decisión adoptada.