Desde el lunes se han cancelado más de 7.700 consultas, unas 210 operaciones y casi 1.500 pruebas diagnósticas. En el Centro de Especialidades de San Andrés, en Murcia, algunos pacientes han visto sus citas aplazadas
Tercera jornada de huelga de médicos contra el estatuto marco que regula las condiciones laborales del personal sanitario. Según datos facilitados por la consejería de Salud, este miércoles se habrían suspendido 2.774 consultas externas, un 19,5% del total; 64 cirugías, el 21% de las programadas y 483 pruebas diagnósticas, algo más del 10% del total. De este modo, en la Región de Murcia se han suspendido desde el lunes más de 7.700 consultas externas, unas 210 cirugías y casi 1.500 pruebas diagnósticas.
Situaciones que se repiten este miércoles, por ejemplo a las puertas de los centros sanitarios como el de Especialidades de San Andrés, en Murcia. Allí varios usuarios han visto como sus consultas con el especialista, que llevaban esperando varios meses, han sido canceladas sin aviso y reprogramadas para dentro de un mes.
Aunque la mayoría de pacientes consultados por Onda Regional sí estaban siendo atendidos por su especialista. A pesar de los inconvenientes de la huelga de médicos, muchos usuarios entienden los motivos de los paros.
En cuanto al seguimiento de la huelga, la consejería de Salud dice que ha sido del 17% en atención primaria y del 72% en hospitalaria. Unos datos que el Sindicato Médico, organización convocante de la protesta, eleva al 35% en atención primaria y mantiene en un 70% el seguimiento en hospitales.
Francisco Martínez, tesorero del Sindicato, asegura que está aumentado el número de profesionales en huelga, aunque hoy no se evidencia el caos organizativo del martes en cuanto a los servicios mínimos al haber instrucciones más claras. A pesar de ello se siguen registrando incidencias.
La huelga también está siendo secundada por estudiantes y médicos residentes que ven con preocupación la negociación por el Estatuto Marco y la situación de precariedad que sufren actualmente los MIR. Es el caso de Olivia, médica residente en el servicio de Ginecología del hospital Virgen de la Arrixaca. Asegura que la sobrecarga asistencial que sufren es "tan elevada que la parte formativa queda relegada a un segundo plano y la supervisión se reduce al mínimo en muchas ocasiones".
Hacen guardias de 24 horas, sostienen tres plantas del hospital maternal y pueden llegar a atender más de 100 urgencias diarias. Olivia pide que se les respete el descanso tras las guardias y que su formación esté protegida. Añade que la concentración tiene que ser máxima durante las guardias de 24 horas en la Arrixaca, la maternidad más grande de España, donde apenas hay pausas y el ritmo es constante. "Entre urgencias, partos, tres plantas de hospitalización, responder ante cualquier complicación urgente que pueda poner en riesgo la vida de una madre o de un bebé. Y luego es que nunca sabes qué va a pasar en la siguiente hora. Entonces, durante nuestra guardia prácticamente no hay pausas. Muchas noches no dormimos en absoluto, pasamos horas seguidas de pie, entrando y saliendo de paritorios, quirófanos y boxes de urgencias. La concentración tiene que ser máxima porque cada decisión que tomamos importa y repercute sobre los pacientes. Y el cansancio físico y mental se acumula, pero aún así tenemos que seguir adelante porque siempre hay otra paciente esperando y no podemos fallarles. Entonces, son situaciones en las que literalmente hay vidas en juego y trabajar después de 20 horas despierto supone un desgaste enorme que no deja de preocuparnos porque el cansancio extremo también aumenta el riesgo de cometer errores", ha explicado a Onda Regional.
También exige que el salario refleje la responsabilidad que asumen los MIR. El sueldo base del residente es de 1.000 euros. "Queremos que el sistema nos cuide más para asegurar la calidad asistencial de mañana y dejar claro que no somos manos de obra barata, somos el futuro del sistema sanitario. El sueldo base del residente son 1.000 euros con la responsabilidad y la formación para llegar hasta donde estamos que se nos exige. Por ejemplo, en caso de necesitar una baja laboral, como le ha pasado a una de nuestras compañeras que tuvo una fractura de tibia, tuvo un sueldo menor del 50% de lo que se cobra habitualmente, algo que no ocurre en ningún otro trabajo", ha criticado.