La Fiscalía destaca el aumento de procedimientos por siniestralidad laboral, mientras que los sindicatos reclaman más inspecciones y medidas de prevención frente a los riesgos del verano
Los fallecidos por accidente laboral aumentaron en 2025 con relación al año anterior en la Región de Murcia: pasaron de ocho a nueve personas. Pero el mayor aumento se registró en asuntos relacionados con lesiones, que lo hizo en un 132 %. Son algunos de los datos estadísticos que ha facilitado la Fiscalía Superior de la Región. Hoy se han reunido sindicatos, cuerpos de policía, el Gobierno regional y la propia fiscalía para seguir reforzando la persecución de este tipo de infracciones.
El fiscal superior, José Luis Díaz Manzanera, explica que este importante aumento en el número de accidentes que acabaron en lesiones se debió, fundamentalmente, al exceso de celo tanto de médicos como de los propios funcionarios de la administración, pero que en la mayoría de los casos acabaron en sentencias absolutorias.
La fiscalía aumentó en 2025 los escritos de acusación, lo que ha traído consigo más sentencias condenatorias, entre ellas una por fallecimiento. Este tipo de accidentes también aumentó durante el pasado año en una persona.
Desde la Comunidad Autónoma, el director general de Trabajo, Juan Marín, ha preferido poner en valor el descenso en las cifras durante el período enero-abril de 2026, que ha supuesto una reducción del 4,1 % en el índice de incidencia, es decir, en el número de accidentes por cada 100.000 trabajadores.
Desde los sindicatos la lectura es distinta. Advierten que un solo accidente ya supone un fracaso y alertan sobre los peligros de los golpes de calor durante el verano, especialmente en sectores como la agricultura o entre colectivos como los bomberos forestales. Teresa Fuentes, secretaria general de CCOO, pedía además un refuerzo de la Inspección de Trabajo.
Y desde UGT, su secretaria general Paqui Sánchez reclama una mayor exigencia a las empresas en materia de prevención de riesgos laborales. Señala que, en algunos casos, se limitan a labores administrativas y no se aplican de manera efectiva. Sánchez se mostraba preocupada por la polémica en torno al absentismo laboral y su relación con las incapacidades temporales, una situación que, a su juicio, genera una presión excesiva sobre los trabajadores y favorece reincorporaciones prematuras que pueden derivar en nuevos accidentes laborales.