El colectivo mantiene su exigencia de un Estatuto Marco propio, critica la falta de respuesta del Ministerio y confía en abrir una nueva etapa de diálogo con la Consejería de Salud
Este viernes los médicos ponen fin a un curso de protestas, huelgas, manifestaciones y demás acciones reivindicativas en busca de un Estatuto Marco propio. Terminan con mal sabor de boca porque consideran que no ha habido avances con el ministerio y de hecho han elevado sus peticiones a la presidencia del gobierno.
Con el ejecutivo regional son más optimistas y el próximo martes mantendrán la primera de una serie de reuniones para poner sobre la mesa sus reivindicaciones ante la nueva consejera. Volverán en septiembre y no descartan hacerlo con una huelga indefinida. Cansados después de un año de protestas, los médicos no dan su brazo a torcer y mantienen todas y cada una de sus peticiones. Denuncian que aunque la ministra habla de avances, no ha habido ninguno y que no cesarán hasta alcanzar el acuerdo deseado tal y como explica Virginia Izura, presidenta del Sindicato Médico.
A nivel regional, podrán exponer ante la nueva consejera sus reivindicaciones en la primera de varias reuniones que mantendrán a partir del martes. Una de las cuestiones a tratar será la de las peonadas, una nueva protesta que, aseguran desde el Sindicato Médico, ha funcionado bien. Pedirán a la Consejería una serie de cuestiones al respecto. Conscientes del perjuicio que los paros causan en las listas de espera y las molestias a los ciudadanos, insisten en que sus reivindicaciones tienen el único fin de mejorar la atención a la ciudadanía. Estas cinco semanas de huelga han provocado miles de cancelaciones que se suman a unas listas de espera ya lastradas de por sí.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha defendido la reforma del Estatuto Marco en la última jornada de huelga médica antes del verano. Asegura que el Gobierno ha cumplido con su parte al aprobar una norma que, según afirma, mejora las condiciones laborales de los profesionales sanitarios.
García ha señalado que ahora corresponde a las comunidades autónomas aplicar esas mejoras. Mientras tanto, el conflicto continúa abierto. Los sindicatos convocantes advierten de que, si no hay avances, podrían convocar una huelga indefinida a partir del próximo otoño.