Los científicos del IEO alertan de una plausible regresión de estos ecosistemas por el cambio climático y reclaman medidas para reducir el impacto de la actividad humana
Contaminación difusa por vertidos y eventos climáticos extremos como los temporales, principales amenazas de los bosques de posidonia en el litoral murciano. Científicos del Instituto Español de Oceanografía alertan sobre la plausible regresión de estos ecosistemas por la intensidad del cambio climático y urgen a tomar medidas para reducir el impacto de la actividad humana.
La red de seguimiento formada por un equipo del IEO y financiada por la Comunidad Autónoma monitoriza desde hace más de veinte años el estado de estos bosques, vitales para el Mediterráneo, en sus más de once mil hectáreas de superficie. El último informe de 2025 ( https://digital.csic.es/bitstream/10261/421154/1/Informe_Posinet_2025.pdf) revela que el litoral murciano alberga todavía amplias extensiones bien conservadas pero también problemas importantes por el impacto de la actividad humana sobre los cuales aún es posible actuar. Las áreas más vulnerables se localizan frente a la costa de San Pedro, Cartagena, Mazarrón y Águilas donde también es mayor la contaminación por vertidos industriales, de aguas residuales o procedentes de granjas acuícolas, como explica Juan Manuel Ruiz investigador y científico del IEO-CSIC.
La situación de Cala Reona y su entorno, donde un emisario vierte desde hace décadas aguas residuales de la Manga y Cabo de Palos, es especialmente preocupante. Los efectos en la cala y su entorno son evidentes en un espacio que antaño fue refugio único de biodiversidad y en el que hoy se incumplen hasta tres directivas europeas.
Hemos preguntado al investigador cómo está afectando el cambio climático a las praderas de posidonia. Los científicos han detectado cambios en la floración que podrían interpretarse como un mecanismo evolutivo para sobrevivir al calentamiento global. Por otro lado, mientras en comunidades como Baleares las olas de calor parecen estar detrás de un aumento de la mortalidad en ciertas áreas, en la Región destaca el papel protagonista de eventos como las lluvias torrenciales y el arrastre de sedimentos asociado a las riadas.
Tras el análisis, una llamada de atención a la importancia de acabar con los vertidos y establecer distancias de seguridad. No actuar reduce las posibilidades de estos ecosistemas para hacer frente al imparable y acelerado cambio climático.