El lorquino deja el liderazgo de COAG tras 32 años ligado a la organización agraria y con un mensaje de optimismo sobre la rentabilidad del campo
El secretario general de COAG, el lorquino Miguel Padilla, deja sus responsabilidades en la organización tras 32 años de vinculación a la misma. Lo hace lanzando un mensaje de optimismo sobre la rentabilidad del campo y pidiendo equilibrio en los mensajes porque "hablar del apocalipsis no es útil para luchar contra el principal problema del sector: la falta de relevo generacional".
De militante de base a responsable nacional pasando por todos los escalones locales y regionales. Miguel Padilla se va como ya anunció hace cinco años al inicio de su mandato. Vinculado a una explotación familiar de agricultura y ganadería, cursó estudios de Derecho pero el campo siempre fue su primera opción. Los problemas que afronta en la actualidad no son ni mucho menos los mismos que hace décadas. Sólo la escasez de agua se mantiene aunque con matices, siendo la dificultad más compleja la de la competencia desleal.
Sí se ha modificado, y mucho, el ecosistema en el que se trabaja, la presencia de fondos de inversión en el campo o la globalización de los mercados. Nos hemos beneficiado del comercio y ahora lo que se pide es igualdad de condiciones.
Pero si hay un problema clave es el del relevo generacional y no se puede atraer jóvenes al campo son mensajes que anuncian la llegada del apocalipsis. Muchas veces no parte directamente de los agricultores sino de otros ámbitos como la política. A todos pide un mensaje algo más contenido.
Y deja claro también, como llamada a nuevas generaciones, que se puede vivir dignamente de la agricultura y la ganadería. Es una actividad rentable.