Cientos de murcianos acompañan el cortejo fúnebre desde el Ayuntamiento hasta la Catedral en el último adiós al regidor
A las 11.00 horas se abrían las puertas del Ayuntamiento de Murcia por última vez para el alcalde de la ciudad, José Ballesta. El cortejo, encabezado por el estandarte de la Real Hermandad de Caballeros de la Fuensanta, de la que Ballesta era miembro y gran devoto, ha salido del Palacio Consistorial para dirigirse a pie, por la calle Arenal, hasta la Catedral de Murcia.
Una hora antes cientos de murcianos esperaban la salida del regidor en la Glorieta de España ante la puerta custodiada por agentes de la Policía Local que, formados, han despedido también al primer edil.
El féretro, cubierto por la bandera de Murcia, ha salido portado a hombros por familiares de Ballesta, por el concejal de Desarrollo Urbano y Ciudad Inteligente, José Guillén, uno de sus más fieles compañeros durante 25 años, y por su jefe de Gabinete, Miguel Ángel Pérez.
Tras ellos, la mujer, las hijas y el resto de familiares. La comitiva institucional ha estado encabezada por el presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y la alcaldesa en funciones, Rebeca Pérez, seguidos del resto del equipo de Gobierno.
A la salida de la comitiva han comenzado a sonar los tambores de burla de la Cofradía del Santísimo Cristo del Amparo de la que Ballesta era cofrade.
Al cortejo se ha sumado la Unidad Especial de Caballería de la Policía Local de Murcia, creada bajo su mandato.
Al llegar al final de la calle Arenal, en la entrada a la plaza del Cardenal Belluga, una campana de Auroros ha entonado una salve al paso del féretro.
Allí ha enfilado el camino hacia la puerta del Concejo de la Catedral acompañado de cientos de murcianos que le han despedido al grito de “¡Viva el alcalde!”. Agentes de la Policía Local, motorizados y a pie, se han formado para despedir al regidor.