Diversos colectivos sociales, políticos y sindicales responden a las concentraciones de la FEMP con una movilización alternativa
Al grito de «fuera racistas de nuestros barrios» y «aquí están los antirracistas», en torno a unas 250 personas se daban cita este miércoles en la plaza de San Agustín de Murcia. La movilización, convocada bajo el lema «Paremos los pies al racismo» y promovida por la Coordinadora Juvenil Socialista, buscó mostrar su apoyo a Ceuta en el día de su festividad autonómica y rechazar los discursos de odio que, según denunciaron, se están extendiendo por el país. Al acto también acudieron miembros de la asociación Convivir Sin Racismo, la portavoz del PSOE en la Asamblea Regional, Carmina Fernández, la diputada autonómica de Podemos, María Marín, y representantes de Izquierda Unida.
Durante la concentración en Murcia se ha leído un manifiesto donde se ha subrayado con firmeza que «no debe haber vidas humanas de primera y de segunda». El texto admitió que la miseria existe tanto en Ceuta como en Murcia, pero insistió en que los responsables de esta situación no son los trabajadores migrantes que llegan sin nada, duermen en la calle o buscan comida y refugio. En su lugar, señalaron directamente a «quienes recortan en sanidad y nos esclavizan con contratos precarios». El manifiesto, que proclamó que «los derechos no pueden depender de tener o no papeles» y que el enemigo real no es quien huye de la guerra o el hambre sino el capitalismo, concluyó con una advertencia directa a los racistas, avisándoles de que «no encontrarán el camino despejado».