Loading

Ocho de cada diez mujeres adictas a alguna sustancia son también víctimas de algún tipo de violencia

Es uno de los datos que se ha puesto sobre la mesa en el Congreso que la red nacional de adicciones está celebrando hoy en Murcia y en el que denuncian que los recursos disponibles están masculinizados

JAVIER RAMÍREZ
16 ABR 2026 - 12:47
Ocho de cada diez mujeres adictas a alguna sustancia, son también víctimas de algún tipo de violencia
Autoridades y organizadores del Congreso
Escucha el audio a continuación
Ocho de cada diez mujeres adictas a alguna sustancia son también víctimas de algún tipo de violencia
00:43

Siete de cada diez mujeres adictas son víctimas de violencia, el porcentaje aumenta al 80% si la adicción es a algún tipo de sustancia, principalmente alcohol o benzodiacepinas. Una violencia que no siempre es de género, pero que casi siempre es el detonante para que acaben enganchadas, según explica la vicepresidenta de UNAD, Elisabeth Ortega.

Las distintas administraciones y multitud de ONG's trabajan en diferentes programas de adicciones, pero aquí, una vez más, las mujeres se encuentran un problema. Los recursos están principalmente enfocados a los hombres, que suponen alrededor del 80% del total de adictos. Eso sumado a los convencionalismos sociales hacen que las mujeres adictas tarden hasta 10 años en alcanzar esos recursos

La Región es una de las pocas comunidades autónomas que dispone de una comunidad terapéutica solo para mujeres, pero los recursos son escasos y apenas alcanzan a unas 30 mujeres al año que pasan allí alrededor de 9 meses rehabilitándose.

Esa comunidad terapéutica exclusiva para mujeres adictas pertenece a la Fundación Demehí. Aseguran que el perfil más habitual es el de mujeres vulnerables, que a menudo son también dependientes económicamente porque muchas veces carecen de formación, de trabajo y prestaciones sociales.

En esta fundación atienden a mujeres desde los 18 años hasta más de 65. No hay una edad concreta para caer en las adicciones o para sufrir violencia, pero si suelen pedir ayuda a partir de la edad adulta. Las razones son varias. Vergüenza, miedo al abandono y, sobretodo, el tener que criar a menores que suelen acabar a su cargo. Laura Fernández es la directora de la Fundación Demehi

Otra de las razones que las lleva a retrasar la petición de ayuda es que en muchos casos, también sufren lo que se conoce como violencia económica al no tener trabajo, ni recursos.

Esta fundación es de las pocas que existen en España dedicadas en exclusiva a atender a mujeres adictas que además sufren violencia de género. La mayoría de ellas han pasado ya por algunas otras comunidades terapéuticas, pero es aquí donde encuentran el espacio protegido en el que consiguen abrirse

 

 

Temas
Podcasts destacados