Tres granjas de porcino de la cuenca vertiente participan en un proyecto piloto que combina tratamientos con bacterias, algas o vegetación
Tres granjas de porcino en la cuenca del Mar Menor servirán de proyecto piloto para experimentar biotecnologías aplicadas a los purines con el fin de reducir su potencial contaminador. La UPCT lidera esta actuación que combina tratamientos con bacterias, algas o vegetación.
El proyecto cuenta con un millón y medio de euros de fondos públicos de la última convocatoria del Ministerio para la Transición Ecológica destinada a actuaciones de recuperación del Mar Menor. Participan también la Universidad de Murcia, el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura y las organizaciones UPA-Murcia y Fecoam. Los científicos aplicarán en tres granjas del Campo de Cartagena una combinación de tratamientos que resume 25 años de avances tecnológicos.
El objetivo es sustituir las actuales balsas de purines por biofiltros: zanjas en la tierra a 25 metros de profundidad impermeabilizadas donde depositar este subproducto previamente tratado y utilizando gravas y vegetación. Posteriormente se traslada a otras balsas para seguir el tratamiento con algas de agua dulce. De esta forma se reducen los nutrientes: nitrógeno o fósforo, se elimina el olor y se reutiliza el agua.