Es un conjunto de orfebrería fechado hacia el año 1000 antes de Cristo y compuesto principalmente por piezas de oro. La Guardia Civil y la Policía Judicial investigan el alcance del robo
El Tesoro de Villena, uno de los conjuntos arqueológicos más valiosos de la Edad de Bronce en Europa, ha sido robado durante la madrugada de este jueves del museo de esta localidad alicantina (MUVI). La Guardia Civil y la Policía Judicial ya investigan lo ocurrido.
La alarma del museo sonó a las 5:16 horas, aunque por el momento se desconoce el impacto real del robo y qué piezas podrían haber sido sustraídas.
El Tesoro de Villena es un conjunto de orfebrería fechado hacia el año 1000 antes de Cristo y compuesto principalmente por piezas de oro.
Entre sus elementos se encuentran 11 cuencos, 28 brazaletes y tres botellas, además de tres botellas de plata, dos piezas mixtas de ámbar y oro, otra de hierro y oro y un último brazalete de hierro.
Según recoge el MUVI en su página web, la investigación especializada considera que se trata del conjunto de vajilla áurea más importante de la Edad del Bronce, junto con los tesoros de las tumbas reales de Micenas, en Grecia.
El arqueólogo José María Soler y sus colaboradores descubrieron el tesoro en diciembre de 1963, en el interior de una vasija que permanecía oculta en el lecho de una rambla del término municipal de Villena, localidad de unos 35.000 habitantes situada en la comarca del Alt Vinalopó, en el interior norte de la provincia de Alicante.
La historia del hallazgo comenzó en realidad unas semanas antes. En octubre de 1963 apareció la primera pieza, un brazalete que inicialmente no fue identificado como una joya, entre la tierra extraída de la Rambla del Panadero, en la sierra del Morrón.
El material había sido depositado para una obra en la calle Ferriz. Allí apareció el brazalete, que inicialmente fue confundido con una pieza del motor de un camión.
El capataz de la obra, Ángel Tomás, decidió dejarlo expuesto a la espera de que alguien acudiera a recogerlo. Finalmente, terminó en manos del joyero local Carlos Miguel Esquembre, quien recurrió al conocimiento del director del Museo Arqueológico Municipal, José María Soler.
A partir de ahí comenzaron las excavaciones en la rambla, que culminaron el 1 de diciembre de 1963 con el descubrimiento de 59 piezas de oro, plata, hierro y ámbar, con un peso conjunto de casi 10 kilos.
Seis décadas después, el arqueólogo Emiliano Hernández Carrión, director de la Real Academia Alfonso X el Sabio, siente que nos han robado parte del patrimonio de todos.
Un conjunto único por la cantidad y variedad de piezas y por la información que aporta sobre las sociedades que transicionaron de la Edad del Bronce a la del Hierro, explica el arqueólogo José Miguel García Cano.
Los arqueólogos temen que puedan intentar venderlas por separado o incluso fundirlas, lo que supondría perder para siempre parte de su valor histórico y arqueológico.