La operación sobre el edificio situado en el número 28 de la Gran Vía se cerró este martes, después del acuerdo alcanzado entre la operadora y el empresario inmobiliario el pasado mes de mayo
Telefónica se ha desprendido finalmente de su primera y emblemática sede, situada en el número 28 de la Gran Vía, tras formalizar este martes la venta del inmueble al empresario inmobiliario Tomás Olivo por 200 millones de euros.
Olivo, propietario de General de Galerías Comerciales, y Telefónica alcanzaron un acuerdo para la compraventa el pasado mes de mayo. La operación quedó formalmente cerrada el 1 de septiembre, con la firma de las escrituras. El edificio forma parte del patrimonio histórico de la compañía de telecomunicaciones y se encuentra en una de las principales arterias de Madrid.