El colectivo protesta por los bajos salarios y el incumplimiento del convenio en centros subcontratados, mientras la Cámara rechaza una iniciativa para actualizar los conciertos sociales
Trabajadores de los centros de reforma de menores de la Región protestan ante la Asamblea por la precariedad laboral y el incumplimiento del convenio colectivo en vigor. Denuncian salarios casi equivalentes al mínimo interprofesional, unos 1.000 euros por debajo de sus compañeros de los centros públicos.
Alrededor de 1.300 trabajadores en unos 40 centros se ocupan de los menores destinados a centros de reforma juvenil, un 90% por ciento de ellos en entidades o empresas privadas subcontratadas por la Comunidad Autónoma. Representantes de este colectivo se manifestaban frente al parlamento para denunciar que esas empresas no cumplen el convenio marco en vigor y pagan salarios casi mileuristas según David Meca, presidente de la Asociación de Trabajadores del Sector de Protección de Menores y Reforma Juvenil.
Meca recuerda que es la Comunidad Autónoma la que tiene la responsabilidad última de un servicio esencial y especialmente sensible por tratarse de los menores más vulnerables.
Los trabajadores asistían en el parlamento al debate de una moción de Podemos-IU exigiendo a la Comunidad Autónoma la actualización de los conciertos sociales para garantizar que se cumplen las subidas salariales de la negociación colectiva. La iniciativa ha finalmente rechazada lo mismo que la enmienda a la totalidad presentada por el PP.