El presidente del Consejo General de Economistas de España alerta de la baja productividad, el aumento de la inflación o la pérdida de poder adquisitivo
El presidente del Consejo General de Economistas de España, Miguel Ángel Vázquez Taín, ha advertido de que los buenos datos de crecimiento de la economía española esconden importantes debilidades estructurales que impiden que esa evolución positiva se traduzca en una mejora del poder adquisitivo de las familias. Entre los principales problemas ha señalado la baja productividad, la inflación y la concentración de buena parte del nuevo empleo en sectores de escaso valor añadido.
En una entrevista concedida a Onda Regional, con motivo de su visita a la comunidad para participar en los actos del 40 aniversario del Colegio de Economistas de la Región de Murcia, Vázquez Taín ha reconocido que la economía española está demostrando una notable capacidad de resistencia ante la incertidumbre internacional, aunque ha insistido en que es necesario analizar qué hay detrás de las cifras macroeconómicas.
"Crecemos por agregación, más personas trabajando, pero no crecemos por incremento de la productividad", ha explicado el economista, quien considera que esta circunstancia limita las posibilidades de mejorar los salarios y provoca que muchas familias sigan teniendo dificultades para llegar a fin de mes.
Otro de los asuntos que más inquietan al presidente del Consejo General de Economistas es la evolución de los precios. Vázquez Taín ha advertido de que la inflación se está convirtiendo en un factor de pérdida de competitividad para España frente a otros países europeos.
Durante la entrevista ha señalado que la inflación de septiembre se situó en el 4,9% y que España presenta ya un diferencial cercano a un punto porcentual respecto a Europa. Aunque ha reconocido la influencia de factores externos, como los conflictos geopolíticos en Oriente Medio y el encarecimiento de la energía, ha mostrado su preocupación por las consecuencias de esta situación sobre la economía doméstica.
En cuanto a las perspectivas para el cierre de 2026, ha considerado complicado reducir sustancialmente la subida de precios y ha apuntado que las previsiones manejadas sitúan la inflación anual en torno al 4%.