La falta de adaptación de las viviendas y los precios de la energía por las olas de calor acorralan a las familias murcianas
La ola de calor vuelve a disparar el uso del aire acondicionado y la preocupación por el recibo de la luz. En la Región de Murcia, la economía doméstica afronta este repunte con poco margen: más del 55% de los hogares ahorra como mucho un 10% al mes o nada en absoluto. Según el V Observatorio Cofidis, la energía se consolida como el principal gasto familiar solo por detrás de la alimentación.
Este escaso colchón económico frena la preparación de los hogares frente a las altas temperaturas. Aunque el deseo de tener casas más eficientes existe, la mitad de los murcianos considera que la sostenibilidad es demasiado cara. Las grandes inversiones caen y se imponen gestos de bajo coste como renovar electrodomésticos o ajustar la luz, mientras que opciones como las placas solares no llegan al 24% de implantación entre quienes han hecho cambios.
Miguel Pérez, Proyect Manager en el area de investigación de Atrevia que es la empresa que ha realizado este observatorio para Cofidis.
Sin capacidad de reacción, cualquier subida en la factura veraniega descala el presupuesto familiar. La inversión necesaria para estas mejoras ronda los 3mil euros, sin embargo y según el Observatorio Cofidis, uno de cada tres hogares no puede afrontar un imprevisto de 5mil euros y un 10% tendría problemas ante un pago urgente de solo 500. Estos resultados dibujan una vulnerabilidad esctructural, que aunque mejora ante 2022, continúa presente en una parte relevante de la población.
En este contexto de presión sobre los gastos esenciales, la solidaridad familiar actúa como amortiguador. Un 26% de los hogares murcianos presta apoyo económico a allegados, mientras que casi un 18% ha necesitado ayuda externa en el último año para mantener la vivienda y cubrir lo básico.