El 27 en un almacén
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La colección de estudios históricos de la Real Academia de Bellas Artes de Santa María de la Arrixaca ha editado un libro que se presenta la próxima semana en el Museo Ramón Gaya. Un libro en el que Martín Páez, presidente de la propia academia y nuestro primer invitado esta tarde, hace un repaso de los artistas plásticos que -desde Murcia- aparecen vinculados a la Generación del 27. Aunque la relación de la región con aquel movimiento fue fundamentalmente literaria (a través de figuras como Jorge Guillén, Pedro Salinas, Carmen Conde o Juan Guerrero Ruiz) lo cierto es que, al socaire de su actividad, en la ciudad de Murcia surgió un movimiento cultural que estimuló también otras formas de creación. Escultores como José Planes y pintores como Joaquín o Luis Garay también tuvieron proyección nacional e incluso internacional. El libro es una recopilación de artículos y textos escritos para ilustrar algunas de las exposiciones que el propio Martín Páez comisarió en el Palacio Almudí durante los años 80 y 90. Pero hay también material inédito, como la correspondencia que Joaquín, preso en el penal de Ocaña al finalizar la Guerra Civil, mantuvo con Sofía Morales. Páez lamenta que en Murcia no exista un espacio que dedique una exposición permanente a los autores de aquellos años. El Museo de Bellas Artes alcanza hasta finales del siglo XIX, pero no dispone del espacio necesario para mostrar en un recorrido estable las obras que se guardan en los almacenes de la Comunidad Autónoma. Un lugar ideal, nos dice, sería la casa Díaz Cassou, ahora sede de la consejería de Empresa. El caso es que esa falta de espacio ha llevado a las instituciones públicas de esta región a tener que renunciar en el pasado a la cesión de importantes colecciones particulares que han acabado en manos de entidades privadas.
Por el capítulo de hoy de La Hora de la Cigarra ha pasado también Norberto Samper, actor y miembro de "La Higuera de la Poca Vergüenza", compañía que mañana mismo presenta "Hay que salvar los libros" dentro del recién estrenado circuito Re-Crea. El montaje es un cuento ideado para trasladar a los escolares valores como la solidaridad, la curiosidad, el amor por la lectura y la necesidad de aprender a convivir con la incertidumbre. Norberto está convencido de que no hay público más sincero que el infantil.
Y para terminar, nos hemos metido hasta las rodillas en la polémica abierta por un posible traslado temporal del Gernika de Picasso al Museo Guggenheim de Bilbao. Eso es lo que ha solicitado el gobierno vasco que, por ahora, se ha dado de bruces con la negativa del Ministerio de Cultura, que se apoya en las recomendaciones de los técnicos del Museo Reina Sofía para desaconsejar el desplazamiento de un mural que ya ha sufrido mucho y cuyo estado resulta ciertamente delicado. Pedro Alberto Cruz introduce otro elemento en la discusión: ¿Pintó Picasso el Gernika pensando en el bombardeo de la localidad vizcaína? Hay muchos elementos, nos dice, para dar una respuesta negativa. El cuadro, en realidad, parece más directamente inspirado por otro episodio terrible de la Guerra Civil que a Picasso le tocaba más de cerca: la "Desbandá", la masacre de civiles y milicianos en las carreteras por las que trataban de abandonar Málaga, huyendo del ataque del bando sublevado..