Fármacos, vacunas, cremas o supositorios pueden alterar la homogeneidad de determinados químicos
JAVIER BASTIDA.
Según los expertos, el calor puede mermar la eficacia de los medicamentos. Esto explica que las vacunas y algunos fármacos para la diabetes se guarden en la nevera. Ocurre lo mismo con las cremas pues las altas temperaturas pueden alterar su homogeneidad, o también, los supositorios, que debido a estas se pueden reblandecer.
Pablo Caballero, farmacéutico del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, ha instado a seguir las recomendaciones de los prospectos de cada medicamento, pues asegura Caballero, que cada fármaco tiene sus características propias y diferentes.
En cuanto al transporte de medicamentos en viajes largos, Caballero recomienda transportarlos en bolsas o neceseres isotérmicos para mantener todo el tiempo la cadena de frío y asegurar que no pierda el medicamento sus características.
Por otra parte, si se sospecha que el medicamento ha podido estar expuesto a temperaturas superiores a las que se indica en el prospecto, se debe consultar al farmacéutico para que este pueda valorar y si es necesario volver a prescribir ese medicamento.