El eclipse solar desde un globo aerostático a 3.000 metros de altura
T06C241
Fernando Ortuño vivió la totalidad del reciente eclipse solar desde un globo aerostático sobre la vertical de Cisneros (Palencia), a unos 3.000 metros de altura, una vivencia que calificó como una experiencia maravillosa e inolvidable compartida con su hija. Durante el vuelo, que sirvió de homenaje al inventor y astrónomo Emilio Herrera, el equipo pudo observar fenómenos físicos como el descenso de la temperatura hasta un grado bajo cero y escuchar un silencio sobrecogedor proveniente de los pueblos cercanos en el momento de la ocultación. Ortuño destacó que, más allá de la observación científica, el eclipse es la «fábrica de recuerdos perfecta» que envuelve todos los sentidos, e instó a los ciudadanos a marcar en el calendario la próxima cita astronómica del 2 de agosto de 2027.