A pesar de la deuda albinegra, en el entorno de Arribas se es optimista para dar continuidad al proyecto. En el caso del club de Daniel Pastor y Julián Luna, también se deben mensualidades, pero el futuro no es halagüeño
Cerrado el plazo de presentación de denuncias de futbolistas ante el sindicato AFE, la Región de Murcia tiene dos focos especialmente preocupantes. Por número y por magnitud, el FC Cartagena y La Unión Atlético son los dos clubes que aglutinan la mayoría de reclamaciones. Existe también algún caso puntual en Tercera División, pero se antoja totalmente subsanable en próximas semanas y además el castigo pasaría por el bloqueo de derechos federativos, pero nunca por un descenso administrativo.
Al que sí se enfrentan el Cartagena (sería a Segunda RFEF) y La Unión (en su caso a Tercera). Sin embargo, el panorama se antoja totalmente antagónico en estos casos. Y es que desde el entorno de Alejandro Arribas el mensaje que se transmite es de esperanza. Su mano derecha, Víctor Alonso, declaraba en LA VERDAD, que el proyecto saldrá adelante, que será inscrito el próximo curso y que se hará frente a la cantidad que llegue a la AFE y se notifique en la Comisión Mixta. En dicha información también hablaba de la posible renovación de Íñigo Vélez e incluso los capitanes Pablo De Blasis y Nacho Martínez. Un trámite, el de hacer frente a todas estas obligaciones, que se debe ir concretando según las palabras de tranquilidad de Víctor Alonso.
Situación bien distinta la de La Unión. El club trató de mudarse a Málaga el pasado verano y la Federación Española truncó su deseo (pese al visto bueno de las federaciones territoriales de Murcia y Andalucía). Resultado: todo un año entrenando en la Costa del Sol... y jugando en Totana. Como consecuencia, Daniel Pastor se fue viendo solo de un proyecto que de por sí era complicado. Julián Luna le traspasó el poder y ahora, con el club debiendo varias mensualidades y con la obligación de competir en la Región de Murcia, la viabilidad es complicada. Julián Luna busca alguien que se haga con el proyecto, pero la cantidad exigida no está al alcance de los diversos postores. Si a 30 de junio no logra que se retiren las denuncias (por pagos o acuerdos) el club descenderá a Tercera División. Y en ella incluso podría darse el caso de una desaparición. Judicialmente, La Unión también se encontró con que las sentencias en la vía ordinaria daban la razón a la RFEF, también la Apelación de hace unas semanas. No podrá jugar en Málaga.
En dos semanas se reunirá la AFE con la Federación Española para estudiar las denuncias presentadas por todos los clubes. Entonces se darán traslado, y ahí estarán las del Cartagena y La Unión, así como algún caso aislado de Tercera (si no se abona antes). Y a las 12:00 horas del día 30 de junio se cerrará el plazo.