El Castilla sentenció al cuarto de hora (2-0) y los de Iñigo Vélez sólo apretaron realmente en el segundo tiempo yendo de menos a más. Una infinidad de saques de esquina sin premio y el playoff que se aleja un poco
Los filiales se le siguen atragantando al Cartagena. Después de la goleada encajada ante el Villarreal B (4-1) esta vez fue el Castilla (2-0) quien hizo hincar la rodilla al cuadro albinegro. A diferencia de lo que ocurrió en la jornada anterior, los de Iñigo salieron fríos, con una primera media hora deficiente, y eso le pasó factura. Encajó pronto y por mucho que apretó, ya en el segundo tiempo, no le dio para batir al filial blanco.
Cuando se vino a dar cuenta, Pol Fortuny había ganado la zaga a los centrales para aprovechar un pase medido y batir a Lucho García. Jugada de calidad del Castilla, aunque no tan perdonable la endeblez defensiva del segundo. Una contra desde campo propio de Alexis, al que permitieron rematar desde la frontal batiendo al meta albinegro. A los 16 minutos ya lucía el 2-0 en el marcador. Marcos Moreno rozó el gol en un remate de cabeza y luego un tanto anulado por falta previa de Iban Ribeiro a un defensa, esa era la aportación ofensiva. Incluso Lucho García evitó el tercero antes del descanso. Iban Ribeiro pudo también recortar distancias pero el centro de Dacosta, medido, no supo rematarlo con acierto.
El panorama parecía cambiar tras el descanso porque la cara del Cartagena era otra bien distinta. El Castilla se veía acorralado y comenzaba el carrusel de saques de esquina. El frontón madridista despejaba cada embestida visitante. Ni con esas. Incluso se reclamó penalti pero el juez de vídeo decretó que el brazo del defensa estaba pegado al cuerpo. Marco Moreno tuvo una opción certera, de cabeza, casi en el área pequeña... y tampoco. El balón se fue fuera, igual que las esperanzas de un Cartagena que no gana a domicilio desde el estreno liguero en Algeciras.