El equipo grana, que fue mejor, empata (1-1) y queda tercero en la tabla, a cuatro puntos del líder Zaragoza
Esta vez no hubo solución al final. Si otras veces el Murcia había resuelto la ecuación más allá del minuto 90, en esta oportunidad el Algeciras se salió con la suya. El empate es un resultado pobre, que no guarda proporción alguna por todo el esfuerzo desplegado por los grana, por su fútbol por momentos de vértigo. Pero no hubo premio a un partido más que interesante del equipo de Sergi Guilló, que se queda a cuatro puntos de la cabeza, donde aparece el Zaragoza.
El partido regaló media hora de tiroteos. La primera bala directa al cuerpo la lanzó Javi Mier, protagonista en la génesis y finalización de la jugada. Su asociación con Javi Moreno tuvo premio. El disparo del mediocentro, impecable. Los Javis ponían a disfrutar a Nueva Condomina. Pero el Algeciras, fiel a sus costumbres, tardó poco en dar réplica. Raúl Rubio, goleador de los de antes, nueve que siempre es feliz en el área, avisó a Dani Jiménez, que hizo un milagro. Otro. Pero, vendido por una defensa pasiva, no pudo hacer nada para evitar el siguiente lanzamiento del ariete. 1-1.
El Real Murcia regresó de vestuarios con fiereza. Alberto González lanzó un aviso. Su cabezazo no fue gol por muy poco. Álvaro Giménez, en su último servicio antes de ceder el puesto a Davis Flakus, alcanzó una pelota enviada por el velocista Jorge Mier. Llegó muy forzado y no pudo alcanzar su objetivo. El Murcia siguió llamando a la puerta. Flakus puso a temblar la madera del larguero. Cargada su juego por la izquierda el cuadro grana, pero sin la puntería necesaria. Y ahí se explica el empate final.