Lo hacen tras la prórroga hasta final de año de las ayudas de 20 céntimos a los carburantes por el impacto de la guerra de Irán. Desde el sector consideran que estas ayudas son insuficientes y piden soluciones reales
Desde las organizaciones agrarias tachan el anuncio del gobierno de un parche; incluso se han referido a estas medidas como 'broma de mal gusto'. Desde UPA señalan que la subida del carburante no es proporcional a las ayudas que se van a prestar; desde que empezó el conflicto ha subido 80 céntimos por litro, un aumento acumulado del 50%.
Entre las medidas que reclaman destacan soluciones fiscales como la reducción de la factura del gasóleo del 35% y la de los fertilizantes del 15 % en el IRPF. El campo pide medidas que cubran el coste real de producir alimentos. De ahí nace el anuncio de movilizaciones a nivel estatal, cuya fecha está aún por concretar.