Para ello, establecerá como momento de inicio de la demora la fecha de indicación ,médica de la consulta, prueba u operación y prohibirá expresamente hacer registros paralelos
Sanidad lleva casi dos años trabajando en esta reforma, fruto de los trabajos desarrollados con las comunidades autónomas en el grupo creado en el Consejo Interterritorial .
El nuevo sistema contemplará las consultas externas hospitalarias, las pruebas diagnósticas y terapéuticas y las intervenciones quirúrgicas programadas, con datos desagregados por prioridad o gravedad clínica. En concreto, permitirá conocer y comparar los tiempos de espera de 15 pruebas diagnósticas y terapéuticas y ampliará de 15 a 25 los procedimientos y procesos quirúrgicos sometidos a un seguimiento específico.
Un avance en términos de transparencia que, en opinión de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública en la región, acaba con la posibilidad de opacidad en los datos oficiales. En concreto, en la comunidad un 60% de los pacientes no tienen cita, por lo que un Real Decreto que los incluya aportará unos valores más fidedignos de los tiempos de demora.
En lo que respecta a la Atención Primaria, Sanidad ha detallado que el nuevo sistema permitirá conocer cuánto tiempo tienen que esperar los pacientes para conseguir una cita en medicina de familia, pediatría y enfermería y qué porcentaje la consigue en los primeros días y cuántos tienen que esperar más de 10 días hábiles. Algo que desde la plataforma venían reclamando desde hacía mucho tiempo.