Se celebra desde hace más de cien años y su intención inicial era animar a que los ciudadanos no guardaran el dinero en casa sino en las cajas de ahorros
En el Día Mundial del Ahorro, la recomendación de evitar gastos superfluos y acudir a créditos rápidos es una necesidad.
Este 31 de octubre es Halloween pero también el Día Mundial del Ahorro. Un día que no es tan antiguo como la noche de brujas, pero al que poco le falta. Esta efeméride cumple 102 años y se conmemora desde 1924. La intención inicial del Día Mundial del Ahorro era concienciar a la población de todo el mundo sobre las ventajas que tenía depositar sus ahorros en una entidad bancaria, en una época, la década de los 20, en la que mucha gente los seguía guardando debajo del colchón.
El presidente de Consumur, Roberto Barceló, apela a la planificación de los gastos mensuales y evitando gastos que supongan una inversión importante si no son necesarios.
Ante todo hay que intentar acabar con los pequeños gastos que terminan pasando factura en la economía mensual.
Hoy en día las compras compulsivas son una realidad y para minimizarlas Roberto Barceló aconseja ante una situación crítica leer un libro o ir al cine.
Y como recomendación final no acudir a los préstamos rápidos que pueden terminar complicando la economía familiar.