La Guardia Civil participa en un operativo internacional que desmantela seis fábricas ilegales, interviene más de 20 millones de cigarrillos y realiza registros en Murcia junto a otras cinco provincias españolas
La Guardia Civil, en el marco de una amplia operación coordinada con cuerpos policiales y agencias europeas, ha desarticulado dos organizaciones criminales internacionales dedicadas a la fabricación y distribución de tabaco de contrabando desde España hacia distintos países de Europa.
La actuación se ha saldado con 50 personas detenidas y la práctica de 23 registros en domicilios, inmuebles y naves industriales de las provincias de Alicante, Cuenca, Huelva, Murcia, Sevilla y Toledo. Como resultado del operativo, los agentes han desmantelado seis fábricas ilegales de tabaco, cuatro de ellas en funcionamiento y dos inactivas.
La investigación, liderada por la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, se inició hace más de siete años tras recibir información de EUROPOL y de las autoridades de Polonia y Lituania sobre la actividad de grupos criminales con presencia en varios países de la Unión Europea.
Durante los registros, los agentes intervinieron más de 20 millones de cigarrillos, 38,4 toneladas de hoja y picadura de tabaco, material para la fabricación, 170.000 euros en efectivo, 18 vehículos, dispositivos electrónicos encriptados y armas de fuego. El valor de la mercancía incautada supera, de forma preliminar, los 10 millones de euros.
Las investigaciones también permitieron constatar que las fábricas clandestinas disponían de zonas destinadas a la producción, empaquetado y almacenamiento del tabaco, además de espacios donde residían los trabajadores. Mientras los responsables contaban con mejores condiciones de alojamiento, el resto permanecía hacinado en condiciones precarias dentro de las propias instalaciones.
Entre los detenidos figuran dos personas reclamadas por la Justicia polaca, que ya han sido puestas a disposición de las autoridades de su país. Además, siete investigados han ingresado en prisión provisional.
La operación ha contado con la participación de unidades de la Guardia Civil de Murcia, Alicante, Cuenca, Huelva, Sevilla y Toledo, así como con la colaboración de EUROPOL, OLAF y cuerpos policiales de numerosos países europeos, en una investigación que continúa abierta y en la que no se descartan nuevas actuaciones.