La presión de solicitudes de gestiones e información por parte de los trabajadores a punto de jubilación de la generación del 'baby boom' tiene muchas oficinas de la Seguridad Social desbordadas de trabajo en la Región
Las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social en la Región de Murcia están desbordadas ante las peticiones de jubilación de la llamada generación del 'baby boom'. Los nacidos entre 1960 y 1970 llegan durante estos años a la edad de retirarse de la vida laboral. Son millones de personas en España los que quieren recibir asesoramiento y realizar las gestiones y no hay personal suficiente.
La generación del 'baby boom' comprende, sociológicamente a los nacidos entre 1957 y 1977, los cálculos es que habrá en torno a 12 millones de jubilaciones durante estos años. Es difícil atender una demanda tan extraordinaria. Y las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social están desbordadas. Andrés García, delegado de UGT en la administración general del Estado en la Región, asegura que los sindicatos lo venían advirtiendo desde hace años, Señala que vienen durante años avisando y "la administración llega tarde como siempre". Precisa que están tratando de incorporar a los nuevos funcionarios para hacer frente a estas necesidades pero "la atención no está como tendría que estar".
La avalancha de solicitudes coincide además con el proceso de relevo en el propio INSS. Los que acaban de aprobar la oposición aún no están plenamente incorporados. Y el personal se siente desbordado ante la infinidad de llamadas y asistencia presencial. Andrés García de UGT señala que "muchas veces se dan casos de estrés por la imposibilidad de atender a gente. Cuando se abren las parrillas de citas se cubren rápido y esto genera estrés porque los compañeros se dan cuenta que no pueden atender a todas las personas".
La profesora del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad de Murcia, Belén Fernández Collados considera que las pensiones de la generación del 'baby boom' están garantizadas. La avalancha de personas que se van a jubilar en esta década no debe poner en quiebra al sistema de pensiones porque la protección social está garantizada en un estado democrático como el nuestro.
Fernández atribuye a "mensajes fatalistas" esa idea que se ha venido reproduciendo desde hace años que no habría dinero para atender las jubilaciones en el futuro, comenzado con las más numerosas, las que corresponden a los nacidos entre 1960 y 70. "Son mensajes malintencionados que no debemos tener en cuenta", señala esta experta.
La catedrática y profesora en el departamento del Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la UMU cree que muchos de esos informaciones que nos generaban preocupación sobre las pensiones del futuro tenían que ver con los intereses de las empresas privadas para tratar de vender planes de jubilación.