El profesor de Ingeniería de la Universidad Nebrija, Francisco Badea, considera que son siniestros que no deberían haberse producido, dada la redundancia de los sistemas de seguridad
Francisco Badea, experto ferroviario, explica que la seguridad de los trenes depende de varios sistemas que deben funcionar de manera coordinada, además de los protocolos y las comprobaciones en los centros de control. Por eso, considera necesario revisar el funcionamiento del administrador de la infraestructura ferroviaria para determinar qué está fallando.
El experto recuerda que un tren de alta velocidad que circula a 250 kilómetros por hora recorre unos 70 metros por segundo y necesita aproximadamente dos kilómetros y medio para detenerse. Por eso, una vez que el maquinista detecta un obstáculo, puede ser demasiado tarde para evitar una colisión. Badea subraya que los sistemas de seguridad y el centro de control son fundamentales para prevenir estas situaciones.