Columbares ha elaborado, con la colaboración del Ministerio de Derechos Sociales, un protocolo de buenas prácticas para facilitar el acceso de las mujeres a la educación
Columbares ha elaborado, con la colaboración del Ministerio de Derechos Sociales, un protocolo de buenas prácticas para facilitar el acceso de las mujeres a la educación. Los cuidados, la falta de recursos y las trabas administrativas son algunas de las barreras educativas de las mujeres en situación de vulnerabilidad.
El protocolo se ha elaborado a partir de un informe que recoge los testimonios de 39 mujeres, 12 de ellas de la Región de Murcia, participantes en el proyecto Aurora. Entre esas mujeres está Moni Contreras, de 22 años, que dejó sus estudios por los continuos cambios de domicilio y porque se quedó embarazada.
Lo que quiere retomar Moni es la formación en atención al cliente, que es lo que verdaderamente le gusta y a lo que se quiere dedicar en el futuro. Así se ve dentro de unos años...
La maternidad y las diferentes situaciones familiares, como los cuidados, son algunas de las barreras que muchas mujeres encuentran en el camino para seguir estudiando. Pero también lo es la cuestión económica. Es lo que le pasó a Cristina, que tiene ahora 60 años y que lleva aplazando los estudios toda su vida porque necesitaba trabajar.
A Zara Cáceres, mujer trans e inmigrante, se le concentran muchos obstáculos. Es licenciada en Turismo en su país, Bolivia, y ha tenido muchos problemas administrativos y legales por su propio proceso de transición y por su condición de extranjera.