El protocolo contempla cerca de 50 medidas preventivas y de salud pública ante episodios de mala calidad del aire y se adapta a las futuras exigencias de la Unión Europea
La consejería de Medio Ambiente pone en marcha un plan de actuaciones ante episodios de contaminación del aire con parámetros más restrictivos a la hora de activar los umbrales de información y de alerta si se superan las concentraciones de cinco contaminantes.
Se trata de un protocolo preventivo que coordinará a todas las consejerías y que incluye cerca de 50 medidas restrictivas y de salud pública ante situaciones críticas, como las intrusiones de polvo sahariano. La estrategia se ha diseñado como transición a las normativas que impondrá la Unión Europea en 2030.
Las medidas varían en función del umbral activado, de información o alerta, para los que se han establecido valores más restrictivos. El objetivo es establecer recomendaciones a la población y limitaciones de ciertas actividades, como las quemas agrícolas o la circulación de vehículos pesados en las ciudades. No se han establecido prohibiciones más severas y específicas, por ejemplo, al tráfico rodado o la actividad industrial. La administración o departamento competente deberá activar esas medidas en cada caso, como asegura Juan María Vázquez, consejero de Medio Ambiente.
El objetivo del Gobierno regional es crear una comisión interadministrativa para coordinar las actuaciones y restricciones entre el Estado, la comunidad autónoma y los ayuntamientos. Vázquez ha recordado que, en el caso de los municipios de más de 50.000 habitantes, la implantación de las Zonas de Bajas Emisiones y las restricciones al tráfico rodado son de competencia municipal.
El nuevo plan de acción se publica hoy en el Boletín Oficial de la Región de Murcia y se abre un plazo de 15 días de exposición e información pública en la que los diferentes colectivos y asociaciones pueden presentar sus sugerencias y alegaciones antes de su entrada en vigor definitiva.
Actualmente, a nivel estatal se establecen tres niveles en lugar de dos y los umbrales máximos de información y alerta se sitúan en los 50 y 80 microgramos por metro cúbico de aire de media en 24 horas para las partículas PM10, y en los 35 y 50 microgramos para las PM2,5.
Asimismo, se fijan valores máximos para los dos umbrales en los 200 y 400 microgramos por metro cúbico de aire de media horaria para el dióxido de nitrógeno; en 350 y 500 microgramos de media horaria para el dióxido de azufre; y en 180 y 240 microgramos para el ozono troposférico.