La Fundación Biodiversidad invierte 1,7 millones de euros para atraer fauna, frenar la evaporación, depurar agua o experimentar nuevos cultivos adaptados al entorno
Un proyecto de la Fundación Biodiversidad convierte ocho balsas de riego del campo de Cartagena en aulas al aire libre para atraer fauna, frenar la evaporación, depurar agua o experimentar nuevos cultivos adaptados al entorno. Las actuaciones cuentan con una financiación de 1,7 millones de euros y forman parte de las actuaciones del Ministerio para recuperar el Mar Menor.
En total se han instalado 8.500 islas flotantes con plantas acuáticas en ocho balsas de riego. María José Briongos, ingeniera agrónoma de la empresa encargada de las instalaciones, explica algunos detalles del proyecto presentado hoy en la Universidad Politécnica de Cartagena.