La familia del fallecido pide una investigación sobre la prótesis que le fue colocada para saber si formaba parte de la trama corrupta del Servicio Murciano de Salud
La familia de un hombre que falleció en 2022 a los 78 años tras ser sometido a una operación en la Arrixaca para implantarle un 'stent' por un aneurisma pide que se investigue su caso y sospecha que la prótesis que le fue colocada al paciente formaba parte de la trama de los productos caducados en el Servicio Murciano de Salud.
Antonio Ríos ingresó en el hospital Reina Sofía en julio de 2021 por una neumonía y en unas pruebas le detectaron un aneurisma de aorta. En agosto lo trasladaron a la Arrixaca para implantarle una prótesis y ahí comenzó el calvario. Eva Mª Ríos, hija del fallecido, ha explicado a Onda Regional que la operación fue realizada por el equipo del cardiólogo implicado en la trama al que no vieron hasta que finalizó la intervención. En aquel momento ni siquiera su padre firmó el consentimiento. "Se les pasa por alto", dice Eva Mª. "El cirujano ni siquiera pasa a informar de los riesgos de la operación, ni firma el consentimiento. Y una vez que mi padre está anestesiado aparece una enfermera en la sala de espera muy preocupada para decirnos que se les había olvidado, que mi padre no ha firmado y que tenemos que firmar nosotras. Mi hermana y yo en esos momentos confiamos plenamente en la sanidad, confiamos en los médicos, y mi hermana firma".
A los dos días de ser operado su padre recibió el alta pero una vez en casa las molestias fueron en aumento y durante nueve meses Antonio vivió un auténtico infierno "con dolores e infecciones" y constantes ingresos en el Reina Sofía y el Virgen de la Arrixaca, según relata su hija.
A partir de ese momento la familia afirma que empezaron a vivir situaciones anómalas con informes que desaparecían y malos modos por parte del médico implicado en la trama. En unas de las visitas rutinarias al Reina Sofía una radióloga les informó de que tenía serias sospechas de que la prótesis colocada a su padre estaba infectada, algo que el equipo de cardiología de la Arrixaca negó inicialmente, aunque pasados nueve meses desde la primera operación Antonio finalmente volvió a ser intervenido para que le fuera sustituida la prótesis. Eva Mª explica que a partir de ese momento ya no volvieron a saber nada del equipo de cirujanos. La situación empeoró, su padre tenía "hongos por todo el cuerpo", y falleció finalmente el 13 de mayo de 2022
"Una vez llegamos a la Arrixaca, el cirujano este y su equipo lo niegan. Nunca volvemos a saber más de este equipo de cirujanos. No nos dan explicación ninguna y aparece otro equipo de cirujanos", explica Eva Mª Ríos.
Fue entonces cuando la familia decidió denunciar el caso a través de una asociación de víctimas de negligencias médicas. Pero desde hace unos días, cuando Eva María Ríos vio la imagen del cirujano que operó a su padre esposado, empezaron a atar cabos y ahora tienen la seria sospecha de que a su padre le implantaron una de las prótesis caducadas
Eva María dice que sintió "alivio y alegría" al conocer la noticia de la trama. Ahora espera que se investigue, y que se sepa la verdad. La hija del fallecido asegura que otras supuestas víctimas se han puesto en contacto con ella porque sufrieron situaciones similares.
Sobre la trama de las prótesis del SMS, La consejería de Salud ha reiterado en los últimos días que fue la propia administración la que dio la voz de alarma y trasladó toda la información recabada a la Fiscalía. El titular de Salud, Juan José Pedreño, asegura que los pacientes pueden estar tranquilos porque las averiguaciones realizadas en la Arrixaca confirman que ningún paciente lleva una prótesis caducada.
La investigación de la UDEF apunta al uso de material caducado o no homologado en intervenciones quirúrgicas que habrían puesto en riesgo la salud de pacientes, y a posibles sobrecostes millonarios en la compra de material sanitario.
El informe policial sobre la trama de las prótesis sanitarias señala que es imposible determinar cuántos de los productos caducados que se facturaron al SMS acabaron siendo realmente implantados en pacientes. La Policía Nacional deja constancia de al menos un caso.
El atestado policial recomienda al juzgado que encargue una auditoría forense para ayudar a esclarecer la envergadura de la trama.